Economía Border Business Septiembre 16, 2020

Conoce la forma de proyectar inversiones de confianza

Estas son las tres creencias erróneas más comunes. Te contamos por qué debes dejar de creerlas, perder el miedo al riesgo y aprender a manejarlo.

1. El riesgo significa volatilidad Los inversionistas a menudo confunden 'riesgo' con 'volatilidad'. La volatilidad es una medida de cuánto se mueve el precio de un activo a lo largo del tiempo. Sin embargo, la volatilidad sólo es relevante si es apropiada para tu horizonte de inversión individual. Por ejemplo, una inversión A puede ser muy volátil, pero con el tiempo resulta más rentable. Cuando hay mucha volatilidad, el inversionista piensa en mantenerla sólo por unos días y vender el activo. Sin embargo, si vende antes de tiempo tiene muchas posibilidades de perder. En cambio, puedes tener una inversión B que es menos volátil pero que, con el tiempo, perderá valor.

2. El riesgo depende del tipo de activo Una de las creencias erróneas más peligrosas es que el riesgo es estático. Debemos ser cautelosos con las suposiciones como: “los bonos gubernamentales son inversiones de bajo riesgo”, y “las acciones son de alto riesgo”.

En el largo plazo, las acciones históricamente han sido más volátiles, pero también más rentables que los bonos gubernamentales. Sin embargo, se han registrado periodos en los que las acciones tienen rendimientos inferiores a los bonos.

Lo importante es que, si el verdadero riesgo es la pérdida permanente de capital, entonces el riesgo depende del precio que pagamos por un activo en comparación con el precio por el que lo vendemos.

Cuando los inversionistas comienzan a sobrevalorar la certeza y consideran que un activo está exento de riesgos, a menudo es más arriesgado.

Las características de riesgo de todos los activos cambian con el tiempo, por lo que es importante evaluar el precio de los activos de forma constante.

3. Mejor diversifico el riesgo con activos de deuda Si bien no confundimos el riesgo con la volatilidad, la diversificación de tu cartera de inversiones puede ayudar a amortiguar el riesgo.

Cuando comprendemos como inversionistas que el activo es permane temente 'seguro' o 'arriesgado', se espera que el saldo de los activos se ajuste para satisfacer las necesidades del mercado.

Como podrás ver, que tu inversión patrimonial logre tu objetivo de rentabilidad no depende de ser un experto o de tener una cartera millonaria.

Todo reside en acercarte a tu asesor financiero de confianza, crear una estrategia personalizada juntos y, lo más importante, respetarla en el horizonte de tiempo convenido.

Grupo Financiero Monex

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